¿Por qué no puedo? ¿Por qué soy incapaz de mantener conmigo todo aquello cuanto quiero, todo lo que es importante y todo lo que no deseo perder? ¿Por qué me es imposible que, aunque signifique un mínimo, sea incapaz de protegerlo?
Poco a poco todo va desapareciendo. Todo lo que en un principio parece de un color, se torna rápidamente a otro y ni siquiera nos da tiempo a verlo. Todo se va difuminando hasta no quedar nada.
¿Qué hay de bueno en todo esto? ¿Dónde está el heroísmo?
viernes, 13 de septiembre de 2013
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Leaving bridges behind.
Sinceramente, en ningún momento pensé que llegaría la
ocasión en la que escribiese o dejase algún tipo de constancia de esto, nunca.
Ni siquiera llegué a imaginarlo, puesto que me parecía tan improbable como
lejano. Imposible para mi.
Hay fases en nuestras vidas en las que no podemos evitar un
mínimo momento de reflexión, el desarrollar un torrente de sentimientos hacia
algo o alguien, echar un vistazo al pasado para intentar vislumbrar nuestras
propias huellas, buscando reconocernos en ellas. Pero las personas cambian.
Todos cambiamos. Yo también.
Y poco a poco, esas huellas en las que buscábamos a la
persona que fuimos, esa que tenía unos pensamientos, sentimientos y visiones
distintas, van quedándose cada vez más borrosas por la nieve que les cae
encima. Pero es algo natural, es el cambio que debe suceder, es lo que nos
convierte en quienes somos y lo que nos define cada vez más.
El pasado queda atrás. Y venga lo que venga, ocurra lo que ocurra, jamás cambiaría nada de lo que ha sucedido a lo largo de mi vida. No por ello quiere decir que no me gustaría, pero personalmente, eso significaría perder una parte de quien soy. Significaría dejar voluntariamente que mis huellas se borrasen aun más. Conservo conmigo todo lo pasado, todos los pensamientos y las reflexiones, los sentimientos que no quiero olvidar aun cuando ya no los siento. Lo guardo todo dentro de mi para, alguna que otra vez, mostrarlo, recordarlo.
El pasado queda atrás. Y venga lo que venga, ocurra lo que ocurra, jamás cambiaría nada de lo que ha sucedido a lo largo de mi vida. No por ello quiere decir que no me gustaría, pero personalmente, eso significaría perder una parte de quien soy. Significaría dejar voluntariamente que mis huellas se borrasen aun más. Conservo conmigo todo lo pasado, todos los pensamientos y las reflexiones, los sentimientos que no quiero olvidar aun cuando ya no los siento. Lo guardo todo dentro de mi para, alguna que otra vez, mostrarlo, recordarlo.
Por quien soy y por todo lo que está por venir.
viernes, 21 de junio de 2013
Time passes by
Esperaste largo tiempo, no traicionaste tus sentimientos, tu manera de ser, no te abandonaste a ti mismo. Pero esa chispa, esa luz que perseguías y que creías que te aportaría todo y cuanto buscabas, deseabas y necesitabas, se apagó.
Es inevitable derrumbarse cuando aquello que ha sido objeto de lo que te mantenía de pie día tras día se aleja hasta tal punto de rozar lo irreconocible. Todo cae. Tú caes. Todo se pierde. Tú te pierdes.
Pero, poco a poco, muy lentamente, vuelves a darte cuenta de que aun queda mucho por hacer. Mucho por construir, destruir, rehacer, derrumbar y volver a crear. Aquello que creías que jamás volverías a tener el placer de experimentar, reaparece.
Y, poco a poco, muy lentamente, renaces.
Porque siempre queda algo, alguien por quien volver a ser quien fuiste. Alguien por quien seguir luchando.
Siempre queda un roce. Una caricia. Una sonrisa. Siempre.
Es inevitable derrumbarse cuando aquello que ha sido objeto de lo que te mantenía de pie día tras día se aleja hasta tal punto de rozar lo irreconocible. Todo cae. Tú caes. Todo se pierde. Tú te pierdes.
Pero, poco a poco, muy lentamente, vuelves a darte cuenta de que aun queda mucho por hacer. Mucho por construir, destruir, rehacer, derrumbar y volver a crear. Aquello que creías que jamás volverías a tener el placer de experimentar, reaparece.
Y, poco a poco, muy lentamente, renaces.
Porque siempre queda algo, alguien por quien volver a ser quien fuiste. Alguien por quien seguir luchando.
Siempre queda un roce. Una caricia. Una sonrisa. Siempre.
miércoles, 10 de abril de 2013
Beyond the Kingdom.
Entonces recordó aquel lugar...
Solo se acudía allí en momentos de verdadera alegría o tristeza para escuchar a los espíritus del bosque, los dioses del reino. Caminó sin rumbo fijo bajo las ramas y entre los troncos de los pinos y abetos que se alzaban en el bosque, cubriéndolo y ensombreciendolo todo desde las alturas, esperando cualquier señal, una llamada que le indicara que todo era un sueño, mientras las agujas resecas crujían bajo sus pies.
El sol se escondía cada vez más tras las copas más altas.
Ya no le quedaba nada.
La reina se había ido.
Solo se acudía allí en momentos de verdadera alegría o tristeza para escuchar a los espíritus del bosque, los dioses del reino. Caminó sin rumbo fijo bajo las ramas y entre los troncos de los pinos y abetos que se alzaban en el bosque, cubriéndolo y ensombreciendolo todo desde las alturas, esperando cualquier señal, una llamada que le indicara que todo era un sueño, mientras las agujas resecas crujían bajo sus pies.
El sol se escondía cada vez más tras las copas más altas.
Ya no le quedaba nada.
La reina se había ido.
viernes, 22 de marzo de 2013
Dream of you.
No puedo decirte ni prometerte que se trate de una verdad absoluta, puesto que las verdades absolutas no existen. Pero si puedo asegurarte que este sentimiento te pertenece solo a ti. Simplemente por eso ya merece muchísimo más la pena que cualquier otra cosa.
lunes, 11 de marzo de 2013
Like a "Farewell" to my soul...
Suspiros, la mirada perdida y pensamientos alejados de la habitación en la que se encontraba.
Aquella sensación no solía ser común y, de hecho, llevaba mucho tiempo sin sentirla. Simplemente parecía como si, poco a poco, aquella estancia se hubiese ido llenando de agua, haciendo más lentos los movimientos y paralizando cualquier actividad mental. Cómo si el oxígeno se escapase a un ritmo lento por alguna rendija que comunicase con una realidad paralela en vez de al exterior.
Por supuesto que sabía que tenía multitud de cosas que hacer. Algunas personales, otras no tanto.
Pero aquel sentimiento que ahora le carcomía por dentro se lo impedía. La desgana se empezaba a extender por su cuerpo como un veneno. Y es que hiciera lo que hiciese, para él tenía poco sentido. Parecía que todo aquello que tenía encomendado llevar a cabo, aquello que se esforzaba por aparecer en su cabeza como la imagen de lo correcto, lo que había que seguir hasta cumplir, no fuese lo acertado.
No veía que aquello fuera lo realmente correcto.
Pasaban los minutos, las horas. El hastío trazaba líneas ondulantes entre el aire que escapaba de sus pulmones y salía por su boca cargado de la necesidad de escapar de todo.
Puertas que se abrían y se cerraban al hacer el amago de cruzarlas.
Bombillas de farolas que se funden al paso calmado de su figura a favor del viento, camino de las luces de la tarde ya lejana que aun se alzan en el horizonte.
viernes, 1 de marzo de 2013
Lifetime
Como si de repente, nada hubiese tenido sentido antes. Como si todo lo anteriormente vivido no fuese más que una vaga ilusión, un sueño. Algo que no ocurrió.
Podría transcurrir el tiempo de una vida, de innumerables vidas, antes de que aquellos detalles perdiesen este poder y significado.
Cruces de miradas, roces de manos y sonrisas compartidas sin necesidad de más palabras.
Podría transcurrir el tiempo de una vida, de innumerables vidas, antes de que aquellos detalles perdiesen este poder y significado.
Cruces de miradas, roces de manos y sonrisas compartidas sin necesidad de más palabras.
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